Anuska decidió darle la bienvenida a Jairo con una gran fiesta barbacoa. Y me permitió participar en dicha celebración aportando una de mis tartas y unos muffins.
La forma en que nos conocimos fue muy curiosa, nos pusimos en contacto a través de una amiga en común y me invitó a comer a su casa y allí hablamos de la tarta, de los sabores, nos reimos mucho gracias a una foto. Bueno el caso, quería muffins de dos sabores, la mitad serían de canela y la otra de cachuetes con miel. Y la tarta sería de bizcocho de vainilla relleno de dulce de leche.
Ayer cuando llevé la tarta y vi a Anuska emocionarse con lagrimas en los ojos, me recompensó todo el trabajo.